El proyecto Boo nació en 2020 cuando un grupo de psicólogos y desarrolladores decidió crear una alternativa a los swipes basados en la estética. Su objetivo era reunir a personas mediante el Myers‑Briggs, el Enneagrama y la astrología, ofreciendo una comunidad donde la afinidad de valores primara sobre la apariencia. En sus primeros meses, la app atrajo a usuarios curiosos que buscaban conversaciones más profundas y un entorno menos superficial.
El primer punto de inflexión llegó en 2022 con la incorporación de algoritmos que cruzaban los resultados de los tests de personalidad con la actividad real dentro de la plataforma. Esta mejora permitió que los emparejamientos fueran más coherentes y que los usuarios percibieran mayor honestidad en los perfiles. A partir de entonces, Boo experimentó un crecimiento del 150 % en usuarios activos mensuales y consolidó su reputación como espacio de citas orientado a la sinceridad.