Boo nació en 2020 como una respuesta a la saturación de aplicaciones que priorizaban la apariencia sobre la personalidad. Sus fundadores, psicólogos y desarrolladores, diseñaron una plataforma donde los perfiles se construían a partir de descripciones detalladas de valores, aficiones y metas, creando un espacio propicio para conexiones basadas en afinidades reales. Además, la app implementó un algoritmo inicial que cruzaba intereses comunes, ofreciendo sugerencias de amistad sin necesidad de deslizar imágenes.
En 2021, Boo incorporó los modelos de personalidad MBTI y Enneagrama, lo que permitió un análisis más profundo de la compatibilidad psicológica. Ese mismo año se lanzó la función de coincidencia basada en valores, aumentando la precisión de los matches. En 2022, la introducción de la barra de señales de amistad marcó un punto de inflexión, ofreciendo a los usuarios indicadores visuales de afinidad y confianza que transformaron la interacción.